En Zaragoza, tomar el vermut no es pedir una copa: es una franja horaria y un plan social completo. Sucede el sábado y el domingo al mediodía, entre las doce y las dos y media, antes de comer, y es probablemente la mejor costumbre de la ciudad.
Cómo se toma
Vermut rojo, con hielo, rodaja de naranja y aceituna. En muchas barras se sirve de grifo, directamente de la barrica, que es como mejor está y lo que distingue a una buena casa.
Lo importante: el vermut se acompaña siempre de comida. Pedir vermut a secas no existe aquí.
Qué se pica
- Conservas. Berberechos, mejillones en escabeche, navajas, sardinillas, anchoas. En Zaragoza la buena lata es producto gastronómico, no un apaño.
- Banderillas y encurtidos. Gildas, piparras, cebolleta, aceituna rellena.
- Patatas bravas con la salsa de la casa, que cada barra defiende como propia.
- Embutido aragonés: longaniza de Graus, chorizo, jamón de Teruel.
- Champiñón, que aquí se cuela en cualquier franja horaria.
Las zonas
El Tubo y alrededores. A mediodía tiene un ambiente distinto al de la noche: más familiar, más tranquilo y con la clientela local. Muchas de las barras de la ruta de tapas funcionan también a la hora del vermut.
El entorno del Mercado Central. Barras de producto con muy buen género, aprovechando el mercado al lado.
Las Armas y San Pablo. La zona con más ambiente de vermut moderno, con terrazas en la plaza y público joven.
Los barrios. Delicias, Las Fuentes, Torrero y San José mantienen bodegas y bares de toda la vida donde el vermut es rutina semanal y el precio, la mitad que en el centro.
Las reglas no escritas
No reserves: es plan de barra, de ir llegando y de quedarse más de lo previsto. Ve con tiempo, porque la idea es que se alargue. Y no comas antes: entre tres o cuatro barras acabas comido.
Cuándo
Sábado al mediodía es el momento canónico; el domingo también funciona. Entre semana existe pero es otra cosa, más rápida y de trabajo.
Es la mejor forma de abrir el sábado dentro del itinerario de fin de semana.

