Zaragoza es uno de los mejores nodos ferroviarios de España y eso permite algo poco habitual: escapadas de un día completo sin coche, con trayectos que en varios casos bajan de la hora.
Los horarios, frecuencias y precios cambian con cada temporada. Consulta Renfe y los operadores antes de planificar.
Calatayud (unos 25 minutos en alta velocidad)
La escapada más eficiente: menos tiempo del que tardas en cruzar algunas ciudades. Calatayud tiene un conjunto mudéjar notable, con la colegiata de Santa María y varias torres, además del castillo de Ayyub sobre el cerro.
Desde allí, en autobús o taxi, se puede llegar al Monasterio de Piedra, aunque para eso conviene planificar bien los horarios de vuelta.
Huesca (algo menos de una hora)
Ciudad pequeña y muy agradable, con la catedral gótica, el Museo de Huesca en la antigua universidad y la leyenda de la Campana de Huesca. Se ve entera en media jornada y se come muy bien.
Es además el enlace natural hacia el Pirineo si quieres alargar.
Tudela (unos 40 minutos)
Ya en Navarra, con un casco histórico de origen medieval, la catedral con su Puerta del Juicio y la judería. La huerta de la Ribera navarra hace que se coma verdura excepcional, sobre todo en primavera.
Lleida (unos 35 minutos en alta velocidad)
Domina la ciudad La Seu Vella, la catedral vieja sobre la colina, con uno de los claustros góticos más espectaculares de España y vistas enormes. Solo eso justifica el viaje.
Teruel (varias horas, mejor con noche)
El trayecto es largo y la línea, lenta. Compensa si te quedas a dormir. Teruel tiene el conjunto mudéjar más importante de Aragón, con cuatro torres Patrimonio de la Humanidad, y Dinópolis si vas con niños.
Madrid y Barcelona (poco más de una hora)
Suena raro plantearlo como excursión, pero con salida temprana y vuelta de noche da para un museo, una comida y un paseo. Mucha gente de Zaragoza lo hace para exposiciones concretas o conciertos.
Cómo organizarlo
Compra con antelación: las tarifas de alta velocidad escalan mucho según la fecha de compra. Y revisa la hora del último tren de vuelta antes de cerrar planes, que es el error clásico.
Si tienes coche, las opciones se amplían mucho: mira las escapadas de fin de semana.

