Zaragoza tiene una ventaja que se nota en cuanto llegas: es completamente llana. Eso la convierte en una de las mejores ciudades de España para moverse a pie y en bicicleta.
El tranvía
Cruza la ciudad de norte a sur, del Actur a Valdespartera, pasando por el centro y el Paseo Independencia. Es rápido, frecuente y cubre el eje principal de la ciudad.
Para la mayoría de desplazamientos entre el centro y los barrios del eje, es la mejor opción.
El autobús urbano
Complementa al tranvía y cubre lo que este no alcanza, con una red densa y líneas nocturnas los fines de semana. Es el modo de llegar a barrios como Delicias, Las Fuentes o Torrero.
Existen títulos de transporte integrados válidos para tranvía y bus, con abonos mensuales y tarjetas multiviaje. Consulta las modalidades y precios vigentes en la web de transporte urbano del Ayuntamiento, porque se actualizan.
La bici
Aquí está lo mejor. La ciudad es llana, tiene una red de carril bici amplia y un sistema público de bicicleta compartida con estaciones repartidas por toda la trama urbana.
El Anillo Verde rodea la ciudad con un itinerario ciclable de decenas de kilómetros, y la ribera del Ebro y el Canal Imperial ofrecen recorridos continuos sin tráfico.
Si vives aquí, la bici resuelve prácticamente todo. Lo desarrollamos en Zaragoza en bici.
El coche y el aparcamiento
Buena parte del centro está sujeta a estacionamiento regulado, con zonas de rotación y zonas reservadas a residentes, además de áreas peatonales y de tráfico restringido.
Si vienes de visita, lo práctico es dejar el coche en un aparcamiento subterráneo con tarifa de día completo y olvidarte: el casco histórico se recorre entero andando.
Existen además zonas de aparcamiento libre en la periferia bien conectadas con tranvía.
Llegar desde la estación y el aeropuerto
La estación de Delicias integra tren de alta velocidad, cercanías y autobuses, y está conectada con el centro por autobús urbano y por cercanías.
El aeropuerto tiene oferta de vuelos limitada y se conecta con la ciudad mediante línea de autobús con horarios ajustados a los vuelos.
Entonces, ¿hace falta coche?
Para moverte por la ciudad, no. Para salir de ella, cambia mucho: el transporte público hacia comarcas rurales es escaso. Alquílalo solo para eso.

